Texto
Amós
Capítulo 3
III. DENUNCIAS Y AMENAZAS SOBRE ISRAEL
(3.1—6.14)
La tarea del profeta
2«Solo a ustedes he escogido de entre todos los pueblos de la tierra. Por eso habré de pedirles cuentas de todas las maldades que han cometido.»✉
4si el león ruge en la selva, es porque ha hecho una presa; si el cachorro gruñe en la cueva, es porque ha capturado algo;✉
5si un pájaro cae al suelo, es porque había una trampa; si la trampa salta del suelo, es porque algo ha atrapado;✉
6si la trompeta suena en la ciudad, la gente se alarma; si algo malo pasa en la ciudad, es porque el Señor lo ha mandado.✉
8¿Quién no tiembla de miedo, si el león ruge? ¿Quién no habla en nombre del Señor, si él lo ordena?✉
Destrucción de Samaria
9Proclamen ustedes en los palacios de Asdod y en los palacios de Egipto: «Vengan a los montes de Samaria; vean los desórdenes que hay en ella y la violencia que allí se sufre.»✉
10El Señor afirma: «Ellos no saben actuar con rectitud; guardan en sus palacios lo que robaron con violencia.»✉
11Por tanto, así dice Dios el Señor: «Un enemigo rodeará el país, derribará tu fortaleza y saqueará tus palacios.»✉
12Así dice el Señor: «Como el pastor salva de la boca del león dos patas o la punta de una oreja, así escaparán los israelitas que viven en Samaria, esos que se recuestan en lujosos divanes de Damasco.»✉
13El Señor, el Dios todopoderoso, afirma: «Oigan ustedes y den testimonio contra el pueblo de Jacob,✉
14pues el día en que yo pida cuentas a Israel por sus pecados, destruiré los altares de Betel; los cuernos del altar serán cortados y caerán a tierra.✉
15Destruiré las casas de invierno y de verano, pondré fin a las casas de marfil y arruinaré los grandes palacios.» El Señor lo afirma.✉