Texto
Baruc
Capítulo 3
4Señor todopoderoso, Dios de Israel, escucha las súplicas de los israelitas condenados a muerte y de los hijos de los que pecaron contra ti y no te hicieron caso, a ti, su Dios y Señor, por lo que nos vinieron tantos males.✉
5No te acuerdes de las maldades de nuestros antepasados; acuérdate ahora, más bien, de tu poder y de tu nombre.✉
7Tú has hecho que sintamos reverencia hacia ti, para que te invoquemos. Nosotros te alabaremos ahora que estamos en el destierro, pues hemos alejado de nuestro corazón toda la maldad de nuestros antepasados que pecaron contra ti.✉
8Ahora estamos desterrados en este lugar adonde nos dispersaste, cubiertos de injurias y maldiciones, y sufriendo el castigo por todas las maldades de nuestros antepasados, los cuales te abandonaron, Señor, Dios nuestro.”»✉
III. LA SABIDURÍA
(3.9—4.4)
14Aprende dónde está el saber, dónde la fuerza, dónde el conocimiento, y sabrás dónde está la larga vida, dónde la luz para los ojos y la paz.✉
17o se divierten con las aves del cielo? ¿Dónde están los que amontonan oro y plata, cosas en que confían los hombres, los que tienen posesiones sin límite?✉
18¿Dónde están los que trabajan la plata con paciencia, sin que nadie conozca el secreto de su trabajo?✉
20Gente más joven ha visto la luz del día y vive en el mundo. Pero no saben el camino de la sabiduría,✉
23Los descendientes de Agar, que buscan la ciencia aquí en la tierra, los comerciantes de Madián y de Temá, los narradores de fábulas, los que buscan la ciencia, no han conocido el camino de la sabiduría ni han tenido noción de sus senderos.✉
26Allí nacieron en tiempos antiguos los gigantes, hombres famosos, de alta estatura, expertos en la guerra.✉
32Pero Dios, que todo lo sabe, la conoce; él con su inteligencia la ha encontrado. Él fue quien afirmó la tierra para siempre y la llenó de ganado.✉
37Él halló todos los caminos de la sabiduría, y la ha dado a Jacob, su siervo, a Israel, a quien ama.✉