Texto
Daniel (dc)
Capítulo 3
Oración de Azarías
24Sadrac, Mesac y Abed-negó caminaban en medio de las llamas cantando himnos y alabando a Dios, el Señor.✉
26«Bendito eres, Señor, Dios de nuestros antepasados. Tú mereces alabanza, tu nombre es glorioso por siempre.✉
27Tú has sido justo en todo lo que has hecho con nosotros. En todo lo que haces eres sincero; tu proceder es recto; tú siempre juzgas según la verdad.✉
28Tú juzgaste según la verdad, al enviar todos estos castigos sobre nosotros y sobre Jerusalén, la ciudad santa de nuestros antepasados. En castigo verdaderamente justo por nuestros pecados nos has enviado todo esto.✉
29Pecando y faltando a nuestra ley nos hemos apartado de ti. En todo hemos pecado. No hemos obedecido tus mandamientos;✉
30no los hemos cumplido ni practicado, como tú nos habías mandado que hiciéramos para que fuéramos felices.✉
31Así, todos los males que nos has enviado, todo lo que has hecho con nosotros, es un castigo verdaderamente justo.✉
32Nos entregaste a enemigos malvados, a gente sin Dios y sin ley, a un rey perverso, el peor de toda la tierra.✉
33Ahora ni siquiera podemos abrir la boca. Los que te sirven y adoran están cubiertos de deshonra y vergüenza.✉
35no retires de nosotros tu misericordia. Hazlo por Abraham tu amigo, por Isaac tu siervo y por Israel consagrado a ti.✉
36Tú les prometiste que harías su descendencia tan numerosa como las estrellas del cielo y como los granos de arena en la playa del mar.✉
37Pero, Señor, hemos venido a ser más pequeños que cualquier otra nación; por nuestros pecados estamos humillados en toda la tierra.✉
38Actualmente no tenemos ni rey ni profeta ni jefe, ni holocausto ni sacrificio ni ofrenda, ni incienso ni lugar donde ofrecerte los primeros frutos y encontrar tu misericordia.✉
39Pero este sacrificio que te ofrecemos hoy, con corazón afligido y espíritu humillado, acéptalo tú como si fuera un holocausto de carneros y novillos, y de miles y miles de corderos gordos, para que te podamos seguir íntegramente, porque los que confían en ti no quedarán en ridículo.✉
41Ahora queremos seguirte de todo corazón, te reverenciamos, queremos agradarte; no nos hagas quedar en ridículo.✉
44Haz que queden avergonzados y humillados los que maltratan a tus siervos. ¡Arrebátales el poder, y destruye su fuerza!✉
46Los hombres al servicio del rey que habían echado a los jóvenes al horno, no dejaban de alimentar el fuego con petróleo, brea, trapos y ramas.✉
49Pero el ángel del Señor bajó al horno para estar con Azarías y sus compañeros, y echó fuera del horno las llamas de fuego,✉
50haciendo que el horno quedara por dentro como si soplara un viento fresco. El fuego no los tocó en absoluto ni les causó ningún daño ni molestia.✉
Canto de los tres jóvenes
51Entonces los tres, dentro del horno, empezaron a cantar a una voz un himno de alabanza a Dios. Decían:✉
52«Bendito eres, Señor, Dios de nuestros antepasados, digno de honor y de toda alabanza por siempre. Bendito tu nombre santo y glorioso, digno de todo honor y de toda alabanza por siempre.✉
54Bendito eres tú, que te sientas en trono de rey, digno de todo honor y de toda alabanza por siempre.✉
55Bendito eres tú, que estás sentado sobre querubines y con tu mirada penetras los abismos, digno de honor y de toda alabanza por siempre.✉
88Bendigamos al Señor, Ananías, Azarías y Misael, cantemos en su honor eternamente, porque él nos libró del sepulcro, nos salvó de la muerte, nos libró del fuego del horno encendido, nos libró de las llamas.✉
90Alábenlo todos los que adoran al Señor, el Dios de los dioses, canten en su honor, denle gracias, porque su amor es eterno.»✉