Texto
Eclesiastés
Capítulo 1
I. EXPERIENCIAS DEL PREDICADOR
(1—2)
Todo es vana ilusión
1Estos son los dichos del Predicador, hijo de David, que reinó en Jerusalén. ¡Vana ilusión, vana ilusión! ¡Todo es vana ilusión!✉
6Sopla el viento hacia el sur, y gira luego hacia el norte. ¡Gira y gira el viento! ¡Gira y vuelve a girar!✉
7Los ríos van todos al mar, pero el mar nunca se llena; y vuelven los ríos a su origen para recorrer el mismo camino.✉
8No hay nadie capaz de expresar cuánto aburren todas las cosas; nadie ve ni oye lo suficiente como para quedar satisfecho.✉
9Nada habrá que antes no haya habido; nada se hará que antes no se haya hecho. ¡Nada hay nuevo en este mundo!✉
10Nunca faltará quien diga: «¡Esto sí que es algo nuevo!» Pero aun eso ya ha existido siglos antes de nosotros.✉
11Las cosas pasadas han caído en el olvido, y en el olvido caerán las cosas futuras entre los que vengan después.✉
Experiencias del Predicador
13y me entregué de lleno a investigar y estudiar con sabiduría todo lo que se hace en este mundo. ¡Vaya carga pesada que ha puesto Dios sobre los hombres para humillarlos con ella!✉
14Y pude darme cuenta de que todo lo que se hace en este mundo es vana ilusión, es querer atrapar el viento.✉
16Entonces me dije a mí mismo: «Aquí me tienen, hecho un gran personaje, más sabio que todos los que antes de mí reinaron en Jerusalén; entregado por completo a profundizar en la sabiduría y el conocimiento, y también en la estupidez y la necedad, tan solo para darme cuenta de que también esto es querer atrapar el viento.»✉