Texto
Jueces
Capítulo 17
III. DOS APÉNDICES:
1. Migración de los danitas y fundación del santuario de Dan
(17—18)
El templo privado de Micaías
2el cual le confesó a su madre: —En cuanto a las mil cien monedas de plata que te robaron, y por las que maldijiste al ladrón, yo las tengo. Yo fui quien te las robó; pero ahora te las devuelvo, pues te oí decir que las habías consagrado al Señor para mandar hacer un ídolo tallado y recubierto de plata. Y le devolvió la plata. Entonces su madre exclamó: —¡Que el Señor te bendiga, hijo mío!✉
4Después que Micaías devolvió el dinero a su madre, ella le entregó a un platero doscientas monedas de plata para que le hiciera un ídolo tallado y recubierto de plata, que luego puso en casa de Micaías.✉
5Micaías tenía un lugar de culto en su casa. Y se hizo un efod y dioses familiares, y nombró sacerdote a uno de sus hijos.✉
8Este joven salió de Belén en busca de otro lugar donde vivir, y andando por los montes de Efraín llegó a casa de Micaías.✉
9—¿De dónde vienes? —le preguntó Micaías. —Vengo de Belén —contestó el joven—. Soy levita y ando buscando dónde vivir.✉
10—Pues quédate aquí conmigo —le propuso Micaías—, para que seas mi sacerdote y como mi propio padre. Yo te pagaré diez monedas de plata al año, además de ropa y comida.✉
13Entonces Micaías pensó que tenía aseguradas las bendiciones de Dios, pues tenía un levita como sacerdote.✉