Texto
Números
Capítulo 22
III. LOS ONCE MESES EN LAS LLANURAS DE MOAB, AL NORESTE DEL MAR MUERTO
(22.1—36.13)
Balac manda llamar a Balaam
1Los israelitas siguieron su camino y acamparon en las llanuras de Moab, al oriente del río Jordán, frente a Jericó.✉
4Entonces dijo la gente de Moab a los ancianos de Madián: «Toda esta gente va a acabar con nuestra tierra, como un buey acaba con el pasto del campo.» Por aquel tiempo Balac era rey de Moab,✉
5y mandó llamar a Balaam, hijo de Beor, quien se encontraba en Petor, junto al río Éufrates, en el país de Amav. Balac ordenó a sus mensajeros que dijeran a Balaam: «De Egipto ha venido un pueblo que se ha extendido por todo el país, y ahora se ha establecido delante de mí.✉
6Ven en seguida y maldice a este pueblo por mí, pues es más fuerte que nosotros. Quizá así pueda yo derrotarlos y expulsarlos del país. Yo sé que tus bendiciones y tus maldiciones siempre se cumplen.»✉
7Los ancianos de Moab y de Madián se fueron con dinero en la mano para pagar las maldiciones, y al llegar a donde estaba Balaam le dieron el mensaje de parte de Balac.✉
8Y Balaam les dijo: —Quédense aquí esta noche, y yo les responderé según lo que el Señor me ordene. Y los ancianos de Moab se quedaron con él.✉
11que un pueblo ha salido de Egipto, y que se ha extendido por todo el país. Balac quiere que yo vaya en seguida a maldecirlos, para ver si así puede derrotarlos y echarlos fuera de su territorio.✉
12Entonces Dios le dijo a Balaam: —No vayas con ellos ni maldigas a ese pueblo, porque a ese pueblo lo he bendecido yo.✉
13Al día siguiente Balaam se levantó y les dijo a los jefes que había enviado Balac: —Regresen a su tierra. El Señor no me permite ir con ustedes.✉
14Los jefes de Moab regresaron a donde estaba Balac, y le dijeron: —Balaam no quiso venir con nosotros.✉
15Pero Balac insistió y volvió a enviar otros jefes, esta vez en mayor número y de más importancia que los primeros.✉
16Ellos fueron a ver a Balaam y le dijeron: —Balac, hijo de Sipor, te manda a decir: “Por favor, no te niegues a venir.✉
17Yo te daré los más grandes honores, y haré todo lo que me pidas; pero ven y hazme el favor de maldecir a este pueblo.”✉
18Pero Balaam les respondió: —Aunque Balac me diera todo el oro y la plata que caben en su palacio, yo no podría hacer nada, ni grande ni pequeño, que fuera contra las órdenes del Señor mi Dios.✉
20Por la noche, Dios se le apareció a Balaam y le dijo: —Si esos hombres han venido por ti, levántate y vete con ellos, pero tendrás que hacer solamente lo que yo te diga.✉
Balaam se encuentra con el ángel del Señor
22Balaam iba montado en su asna, y lo acompañaban dos criados suyos. Pero Dios se enojó con él porque se había ido, y el ángel del Señor se interpuso en su camino para cerrarle el paso.✉
23Cuando el asna vio que el ángel del Señor estaba en medio del camino con una espada en la mano, se apartó del camino y se fue por el campo; pero Balaam la golpeó para hacerla volver al camino.✉
24Luego el ángel del Señor se paró en un lugar estrecho, donde el camino pasaba entre viñedos y tenía paredes de piedra a los dos lados.✉
25Cuando el asna vio al ángel del Señor, se recostó contra una de las paredes, oprimiéndole la pierna a Balaam. Entonces Balaam le volvió a pegar.✉
26Pero el ángel del Señor se adelantó a ellos y se paró en un lugar muy estrecho, donde no podía uno desviarse a ningún lado.✉
27Cuando el asna vio al ángel del Señor, se echó al suelo. Entonces Balaam se enojó y la azotó con una vara.✉
28En ese momento el Señor hizo que el asna hablara, y que le dijera a Balaam: —¿Qué te he hecho? Con esta van tres veces que me pegas.✉
29—Te estás burlando de mí —le respondió Balaam—. Si tuviera a la mano un cuchillo, ahora mismo te mataría.✉
30Pero el asna le dijo: —Yo soy el asna que tú has montado toda tu vida, y bien sabes que nunca me he portado así contigo. —Es verdad —respondió Balaam.✉
31Entonces el Señor hizo que Balaam pudiera ver a su ángel, que estaba en medio del camino con una espada en la mano. Balaam se inclinó hasta tocar el suelo con la frente,✉
32pero el ángel del Señor le dijo: —¿Por qué le pegaste tres veces a tu asna? Yo soy quien ha venido a cerrarte el paso, porque tu viaje me disgusta.✉
33El asna me vio, y me esquivó las tres veces. Si no me hubiera esquivado, ya te hubiera yo matado, aunque a ella la habría dejado con vida.✉
34Y Balaam respondió al ángel del Señor: —He pecado, pues no sabía que tú estabas allí, cerrándome el camino. Si te parece mal que yo vaya, regresaré.✉
35Pero el ángel del Señor le contestó: —Puedes ir con esos hombres, pero dirás solamente lo que yo te diga.✉
Balac recibe a Balaam
36y cuando Balac supo que Balaam venía, salió a recibirlo a una ciudad de Moab situada junto al río Arnón, en la frontera del país,✉
37y le dijo: —Te mandé a llamar con insistencia; ¿por qué no querías venir? ¿Pensabas que no soy capaz de hacerte muchos honores?✉
38Y Balaam le respondió: —Pues aquí estoy, ya vine a verte. Pero no tengo poder para hablar por mi cuenta; yo solo podré decir lo que Dios me comunique.✉
40donde Balac mandó que mataran vacas y ovejas y que se las llevaran a Balaam y a los jefes que lo acompañaban.✉
41A la mañana siguiente, Balac buscó a Balaam y lo hizo subir a Bamot-baal, desde donde pudo ver los alrededores del campamento de los israelitas.✉