Oseas 2
1 1 (3) Entonces dirán ustedes a sus hermanos: «Pueblo de Dios», y a sus hermanas: «Compadecidas».2 2 (4) El Señor dice: «¡Acusen ustedes a su madre, acúsenla, porque ella no es ya mi esposa ni yo soy su marido! ¡Que deje de mostrarse como prostituta! ¡Que aparte de sus pechos a sus amantes!3 3 (5) Si no lo hace, la dejaré desnuda por completo: la pondré como el día en que nació, la convertiré en un desierto, en pura tierra seca, y la haré morir de sed.4 4 (6) No me compadeceré de sus hijos, pues son fruto de su prostitución.5 5 (7) Su madre se prostituyó; perdió el honor, cuando dijo: “Iré en busca de mis amantes, los que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mis bebidas.”6 6 (8) »Por eso cerraré con espinos su camino y pondré una cerca a su alrededor, para que no encuentre sus senderos.7 7 (9) Seguirá a sus amantes, pero no los alcanzará; los buscará, pero no los encontrará. Dirá entonces: “Volveré a mi primer marido, pues con él me iba mejor que ahora.”8 8 (10) »Pero ella no reconoció que yo era quien le daba el trigo, el vino y el aceite; que yo era quien le aumentaba la plata y el oro con que fabricó sus ídolos.9 9 (11) Por lo tanto, volveré y tomaré mi trigo y mi vino en el tiempo de su cosecha, y recogeré mi lana y mi lino, que le había dado para cubrirse.10 10 (12) A la vista de sus amantes pondré su desnudez al descubierto. ¡Nadie la librará de mi mano!11 11 (13) Pondré fin a su alegría, a sus fiestas y lunas nuevas, a sus sábados y a todas sus festividades.12 12 (14) Destruiré sus viñas y sus higueras, de las que ella decía: “Esta es la paga que me dieron mis amantes.” Las convertiré en un matorral, y se las comerán los animales salvajes.13 13 (15) Voy a castigarla por el tiempo que pasó ofreciendo incienso a los ídolos, cuando se adornaba con anillos y collares para seguir a sus amantes olvidándose de mí. Yo, el Señor, lo afirmo.14 14 (16) »Yo la voy a enamorar: la llevaré al desierto y le hablaré al corazón.15 15 (17) Luego le devolveré sus viñas, y convertiré el valle de Acor en puerta de esperanza para ella. Allí me responderá como en su juventud, como en el día en que salió de Egipto.16 16 (18) Entonces me llamará “Marido mío”, en vez de llamarme “Baal mío”. Yo, el Señor, lo afirmo.17 17 (19) Y quitaré de sus labios los nombres de los baales, y jamás volverán a mencionarse.18 18 (20) »En aquel tiempo haré en favor de Israel una alianza con los animales salvajes, y con las aves y las serpientes; romperé y quitaré de este país el arco, la espada y la guerra, para que mi pueblo descanse tranquilo.19 19 (21) Israel, yo te haré mi esposa para siempre, mi esposa legítima, conforme a la ley, porque te amo entrañablemente.20 20 (22) Yo te haré mi esposa y te seré fiel, y tú entonces me conocerás como el Señor.21 21 (23) Yo, el Señor, lo afirmo: En aquel tiempo yo responderé al cielo, y el cielo responderá a la tierra;22 22 (24) la tierra responderá al trigo, al vino y al aceite, y ellos responderán a Jezreel.23 23 (25) Plantaré a mi pueblo en la tierra exclusivamente para mí; tendré compasión de Lo-ruhama, y a Lo-amí le diré: “Tú eres mi pueblo”, y él me dirá: “¡Tú eres mi Dios!”»
1 Decid a vuestros hermanos: Ammi; y a vuestras hermanas: Ruhama.2 Contended con vuestra madre, contended; porque ella no es mi mujer, ni yo su marido; aparte, pues, sus fornicaciones de su rostro, y sus adulterios de entre sus pechos;3 no sea que yo la despoje y desnude, la ponga como el día en que nació, la haga como un desierto, la deje como tierra seca, y la mate de sed.4 Ni tendré misericordia de sus hijos, porque son hijos de prostitución.5 Porque su madre se prostituyó; la que los dio a luz se deshonró, porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida.6 Por tanto, he aquí yo rodearé de espinos su camino, y la cercaré con seto, y no hallará sus caminos.7 Seguirá a sus amantes, y no los alcanzará; los buscará, y no los hallará. Entonces dirá: Iré y me volveré a mi primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora.8 Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que le multipliqué la plata y el oro que ofrecían a Baal.9 Por tanto, yo volveré y tomaré mi trigo a su tiempo, y mi vino a su sazón, y quitaré mi lana y mi lino que había dado para cubrir su desnudez.10 Y ahora descubriré yo su locura delante de los ojos de sus amantes, y nadie la librará de mi mano.11 Haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus días de reposo, y todas sus festividades.12 Y haré talar sus vides y sus higueras, de las cuales dijo: Mi salario son, salario que me han dado mis amantes. Y las reduciré a un matorral, y las comerán las bestias del campo.13 Y la castigaré por los días en que incensaba a los baales, y se adornaba de sus zarcillos y de sus joyeles, y se iba tras sus amantes y se olvidaba de mí, dice Jehová.14 Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.15 Y le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto.16 En aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi, y nunca más me llamarás Baali.17 Porque quitaré de su boca los nombres de los baales, y nunca más se mencionarán sus nombres.18 En aquel tiempo haré para ti pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra; y quitaré de la tierra arco y espada y guerra, y te haré dormir segura.19 Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia.20 Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová.21 En aquel tiempo responderé, dice Jehová, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra.22 Y la tierra responderá al trigo, al vino y al aceite, y ellos responderán a Jezreel.23 Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo-ammi: Tú eres pueblo mío, y él dirá: Dios mío.
1 »Llamen a sus hermanos Amí, y a sus hermanas Rujama.2 »¡Acusen a su madre! ¡Acúsenla! ¡Porque ella no es mi esposa ni yo su marido! ¡Que se quite del rostro el maquillaje de prostituta y de entre los pechos los adornos de su adulterio!3 De lo contrario, la desnudaré por completo; la dejaré como el día en que nació. La pondré como un desierto: la convertiré en tierra seca y la mataré de sed.4 No tendré compasión de sus hijos, porque son hijos de prostitución.5 Su madre es una prostituta; la que los concibió es una desvergonzada. Pues dijo: “Quiero ir tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mis bebidas”.6 Por eso le cerraré el paso con espinos; la encerraré para que no encuentre el camino.7 Perseguirá a sus amantes y no los alcanzará; los buscará y no los encontrará: entonces dirá: “Prefiero volver con mi primer esposo, porque antes me iba mejor que ahora”.8 Ella no ha reconocido que fui yo quien le dio el grano, el vino nuevo y el aceite. Yo le había multiplicado la plata y el oro, que ella usó para Baal.9 »Por eso, volveré para quitarle mi grano cuando esté maduro y mi vino nuevo en su estación. La dejaré sin la lana y el lino que le di para cubrir su desnudez.10 Voy a exhibir su desvergüenza a la vista de sus amantes, y nadie la librará de mi mano.11 Pondré fin a todas sus celebraciones: sus fiestas anuales, sus lunas nuevas, sus días de reposo y sus festividades.12 Devastaré sus vides y sus higueras, que consideraba la paga de sus amantes. Las convertiré en maleza, y los animales del campo acabarán con ellas.13 La llamaré a cuentas por los días en que quemaba incienso a sus baales, cuando se adornaba con zarcillos y joyas y, olvidándose de mí, se iba tras sus amantes», afirma el Señor.14 «Por eso, ahora voy a seducirla, la llevaré al desierto y le hablaré con ternura.15 Allí le devolveré sus viñedos y convertiré el valle de Acor en una puerta de Esperanza. Allí responderá, como en los días de su juventud, como en el día en que salió de Egipto.16 »En aquel día», afirma el Señor, «me llamarás “esposo mío” y no me llamarás más “mi señor”.17 Quitaré de tus labios el nombre de tus baales y nunca más volverás a invocarlos.18 En aquel día haré un pacto en favor de ellos con los animales del campo, con las aves de los cielos y con los reptiles de la tierra. Eliminaré del país arcos, espadas y guerra, para que todos duerman seguros.19 Te haré mi esposa para siempre. Te haré mi esposa con derecho y justicia, en gran amor y compasión.20 Te haré mi esposa con fidelidad y entonces conocerás al Señor.21 »En aquel día yo responderé», afirma el Señor, «yo responderé al cielo y el cielo responderá a la tierra;22 la tierra responderá al cereal, al vino nuevo y al aceite y estos responderán a Jezrel.23 Yo la sembraré para mí en la tierra; mostraré mi amor a Lorrujama. A Loamí lo llamaré Amí; y él me dirá: “Tú eres mi Dios”».