Texto
Salmos
Capítulo 10
Oración pidiendo la ayuda de Dios
2Con altanería, el malvado persigue rabiosamente al humilde; pero ha de quedar atrapado en las trampas que él mismo ha puesto.✉
4Levanta insolente la nariz, y dice: «No hay Dios. No hay quien me pida cuentas.» Eso es todo lo que piensa.✉
5Siempre tiene éxito en lo que hace. Para él, tus juicios están lejos, muy lejos de su vista. Se burla de sus enemigos,✉
7Su boca está llena de maldiciones, de mentiras y de ofensas; sus palabras ocultan opresión y maldad.✉
8Se pone al acecho, por las aldeas, y a escondidas mata al inocente. No pierde de vista al indefenso:✉
9como si fuera un león en su cueva, espía al pobre desde su escondite, esperando el momento de caer sobre él, y cuando lo atrapa, lo arrastra en su red.✉
14Tú mismo has visto su irritante maldad; ¡la has visto, y les darás su merecido! A ti se acogen los indefensos; tú eres la ayuda de los huérfanos.✉
15¡Rómpeles el brazo a los malvados! ¡Pídeles cuentas de su maldad hasta que no quede nada pendiente!✉
18Haz justicia al huérfano y al oprimido: ¡que el hombre, hecho de tierra, no vuelva a sembrar el terror!✉