Texto

Salmos

Capítulo 128

Todo viene del Señor

11 (1b) Si el Señor no construye la casa, de nada sirve que trabajen los constructores; si el Señor no protege la ciudad, de nada sirve que vigilen los centinelas.
2De nada sirve trabajar de sol a sol y comer un pan ganado con dolor, cuando Dios lo da a sus amigos mientras duermen.,
3Los hijos que nos nacen son ricas bendiciones del Señor.
4Los hijos que nos nacen en la juventud son como flechas en manos de un guerrero.
5¡Feliz el hombre que tiene muchas flechas como esas! No será avergonzado por sus enemigos cuando se defienda de ellos ante los jueces.