Texto
Salmos
Capítulo 142
Mis ojos están puestos en ti
11 (1b) A ti clamo, Señor: ¡ven pronto!, ¡escucha mi voz cuando te invoco!✉
2Sea mi oración como incienso en tu presencia, y mis manos levantadas, como ofrenda de la tarde.✉
3Señor, ponle a mi boca un guardián; vigílame cuando yo abra los labios.✉
4Aleja mi pensamiento de la maldad; no me dejes andar en malas acciones ni tomar parte en banquetes de malhechores.✉
5Es un favor que el hombre honrado me castigue, un perfume delicado que me reprenda. Tales cosas no rechazaré; a pesar de sus golpes, seguiré orando.✉
6Los jefes de los malvados serán despeñados, y verán que mis palabras eran agradables.✉
7Sus huesos serán esparcidos junto al sepulcro, como cuando se abren surcos en la tierra.✉
8Señor, Señor, mis ojos están puestos en ti. En ti busco protección: no me abandones.✉
9Líbrame de la trampa que me han puesto; líbrame de la trampa de los malhechores.✉
10Que caigan los malvados en su propia red, mientras yo sigo adelante.✉