Texto
Salmos
Capítulo 22
Grito de angustia y canto de alabanza
11 (2) Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?, ¿por qué no vienes a salvarme?, ¿por qué no atiendes a mis lamentos?✉
88 (9) y dicen: «Este confiaba en el Señor; pues que el Señor lo libre. Ya que tanto lo quiere, que lo salve.»✉
1010 (11) Desde antes que yo naciera, fui puesto bajo tu cuidado; desde el vientre de mi madre, mi Dios eres tú.✉
1414 (15) Soy como agua que se derrama; mis huesos están dislocados. Mi corazón es como cera que se derrite dentro de mí.✉
1515 (16) Tengo la boca seca como una teja; tengo la lengua pegada al paladar. ¡Me has hundido hasta el polvo de la muerte!✉
1616 (17) Como perros, una banda de malvados me ha rodeado por completo; me han desgarrado las manos y los pies.✉
2323 (24) Ustedes, los que honran al Señor, ¡alábenlo! ¡Glorifíquenlo todos los descendientes de Jacob! ¡Adórenlo todos los descendientes de Israel!✉
2424 (25) Pues él no desprecia ni pasa por alto el sufrimiento de los pobres, ni se esconde de ellos. ¡Él los oye cuando le piden ayuda!✉
2525 (26) En presencia de tu pueblo numeroso alabaré tu fidelidad; delante de los que te honran te cumpliré mis promesas.✉
2626 (27) Coman, ustedes los oprimidos, hasta que estén satisfechos; alaben al Señor, ustedes que lo buscan, y vivan muchos años.✉
2727 (28) Razas y naciones todas, gente de todos los rincones de la tierra: acuérdense del Señor, y vengan a él; ¡arrodíllense delante de él!✉
2929 (30) Inclínense y adórenlo solo a él todos los que viven en abundancia, todos los que han de volver al polvo, pues en sí mismos no tienen vida.✉