Texto

Salmos

Capítulo 26

La seguridad de una vida limpia

11 (1b) Señor, hazme justicia, pues mi vida no tiene tacha. En ti, Señor, confío firmemente;
2examíname, ¡ponme a prueba!, ¡pon a prueba mis pensamientos y mis sentimientos más profundos!
3Yo tengo presente tu amor y te he sido fiel;
4jamás conviví con los mentirosos ni me junté con los hipócritas.
5Odio las reuniones de los malvados; ¡jamás conviví con los perversos!
6Lavadas ya mis manos y limpias de pecado, quiero, Señor, acercarme a tu altar,
7y entonar cantos de alabanza, y proclamar tus maravillas.
8Yo amo, Señor, el templo donde vives, el lugar donde reside tu gloria.
9No me quites la vida junto con los pecadores; no me hagas correr la suerte de los asesinos,
10de esos que tienen las manos llenas de maldad y soborno.
11Pero mi vida es intachable; ¡sálvame, ten compasión de mí!
12Mis pies están en terreno firme; ¡bendeciré al Señor en presencia de su pueblo!