Texto
Salmos
Capítulo 37
Confía en el Señor
11 (1b) No te enojes por causa de los malvados, ni sientas envidia de los malhechores,✉
2pues pronto se secan, como el heno; ¡se marchitan como la hierba!✉
3Confía en el Señor y haz lo bueno, vive en la tierra y manténte fiel.✉
4Ama al Señor con ternura, y él cumplirá tus deseos más profundos.✉
5Pon tu vida en las manos del Señor; confía en él, y él vendrá en tu ayuda.✉
6Hará brillar tu rectitud y tu justicia como brilla el sol de mediodía.✉
7Guarda silencio ante el Señor; espera con paciencia a que él te ayude. No te irrites por el que triunfa en la vida, por el que hace planes malvados.✉
8Deja el enojo, abandona el furor; no te enojes, porque eso empeora las cosas.✉
9Pues los malvados serán arrojados del país, pero los que confían en el Señor tomarán posesión de él.✉
10Dentro de poco no habrá malvados; por más que los busques, no volverás a encontrarlos.✉
11Pero los humildes heredarán la tierra y disfrutarán de completa paz.✉
12El malvado trama hacer daño al hombre bueno, y le lanza miradas cargadas de odio.✉
13Pero el Señor se ríe, porque sabe que al malvado se le acerca su hora.✉
14Los malvados sacan la espada y tensan el arco para hacer caer a los pobres y humildes, ¡para matar a los de buena conducta!✉
15Pero su propia espada se les clavará en el corazón, y sus arcos quedarán hechos pedazos.✉
16Lo poco que tiene el hombre bueno es mejor que la mucha riqueza de los malos.✉
17Porque el Señor pondrá fin a los malos, pero sostendrá a los buenos.✉
18El Señor cuida de los que viven sin tacha, y la herencia de ellos durará para siempre.✉
19En épocas malas, cuando haya hambre, no pasarán vergüenza, pues tendrán suficiente comida.✉
20Los malvados arderán como hierba seca; los enemigos del Señor se desvanecerán como el humo.✉
21El malvado pide prestado y no paga, pero el hombre bueno es compasivo y generoso.✉
22Los que el Señor bendice heredarán la tierra, pero los que él maldice serán destruidos.✉
23El Señor dirige los pasos del hombre y lo pone en el camino que a él le agrada;✉
24aun cuando caiga, no quedará caído, porque el Señor lo tiene de la mano.✉
25Yo fui joven, y ya soy viejo, pero nunca vi desamparado al hombre bueno ni jamás vi a sus hijos pedir limosna.✉
26A todas horas siente compasión, y da prestado; sus hijos son una bendición.✉
27Aléjate de la maldad y haz lo bueno, y tendrás siempre un lugar donde vivir.✉
28Pues el Señor ama la justicia y no abandona a quienes le son fieles; pero destruye a los malvados y los deja sin descendencia.✉
29Los hombres buenos heredarán la tierra y vivirán en ella para siempre.✉
30El hombre bueno habla con sabiduría; el hombre bueno habla con justicia.✉
31Lleva en el corazón la enseñanza de su Dios; ¡jamás resbalarán sus pies!✉
32El malvado espía al hombre bueno, con la intención de matarlo;✉
33pero el Señor no dejará que caiga en sus manos, ni dejará tampoco que lo declaren culpable.✉
34Tú, confía en el Señor, y obedécelo, pues él te enaltecerá y te dará el país como herencia. ¡Con tus ojos verás la destrucción de los malvados!✉
35He visto al malvado, lleno de altanería, extenderse como un árbol frondoso;✉
36pero se fue, dejó de existir; lo busqué, y no pude encontrarlo.✉
37Fíjate en el hombre honrado y sin tacha: el futuro de ese hombre es la paz.✉
38Pero los rebeldes serán destruidos por completo; el futuro de los malos será su destrucción.✉
39La ayuda a los hombres buenos viene del Señor, que es su refugio en tiempos difíciles.✉
40El Señor los ayuda a escapar. Los hace escapar de los malvados, y los salva, porque en él buscaron protección.✉