11 (1b) Pueblo mío, atiende a mi enseñanza; ¡inclínate a escuchar lo que te digo!✉
2Voy a hablar por medio de refranes; diré cosas que han estado en secreto desde tiempos antiguos.✉
3Lo que hemos oído y sabemos y nuestros padres nos contaron,✉
4no lo ocultaremos a nuestros hijos. Con las generaciones futuras alabaremos al Señor y hablaremos de su poder y maravillas.✉
5Dios estableció una ley para Jacob; puso una norma de conducta en Israel, y ordenó a nuestros antepasados que la enseñaran a sus descendientes,✉
6para que la conocieran las generaciones futuras, los hijos que habían de nacer, y que ellos, a su vez, la enseñaran a sus hijos;✉
7para que tuvieran confianza en Dios y no olvidaran lo que él había hecho; para que obedecieran sus mandamientos✉
8y no fueran como sus antepasados, rebeldes y necios, faltos de firmeza en su corazón y espíritu; ¡generación infiel a Dios!✉
9Los de la tribu de Efraín, que estaban armados con arcos y flechas, dieron la espalda el día del combate;✉
10no respetaron su alianza con Dios ni quisieron obedecer sus enseñanzas.✉
11Se olvidaron de lo que él había hecho, de las maravillas que les hizo ver.✉
12Dios hizo maravillas delante de sus padres en la región de Soan, que está en Egipto:✉
13partió en dos el mar, y los hizo pasar por él, deteniendo el agua como un muro.✉
14De día los guió con una nube, y de noche con luz de fuego.✉
15En el desierto partió en dos las peñas, y les dio a beber agua en abundancia.✉
16¡Dios hizo brotar de la peña un torrente de aguas caudalosas!✉
17Pero ellos siguieron pecando contra Dios; se rebelaron contra el Altísimo en el desierto.✉
18Quisieron ponerle a prueba pidiendo comida a su antojo.✉
19Hablaron contra él, diciendo: «¿Acaso puede Dios servir una mesa en el desierto?✉
20Es verdad que Dios partió la peña, que de ella brotó agua como un río, y que la tierra se inundó; pero, ¿podrá dar también pan? ¿Podrá dar carne a su pueblo?»✉
21Cuando el Señor oyó esto, se enojó; ¡su furor, como un fuego, se encendió contra Jacob!✉
22Porque no confiaron en Dios ni creyeron en su ayuda.✉
23Sin embargo, Dios dio órdenes a las nubes y abrió las puertas del cielo;✉
24¡hizo llover sobre su pueblo el maná, trigo del cielo, para que comieran!✉
25¡El hombre comió pan de ángeles! ¡Dios les dio de comer en abundancia!✉
26El viento del este y el viento del sur soplaron en el cielo; ¡Dios los trajo con su poder!✉
27Hizo llover carne sobre su pueblo; ¡llovieron aves como arena del mar!✉
28Dios las hizo caer en medio del campamento y alrededor de las tiendas de campaña.✉
29Y comieron hasta hartarse, y así Dios les cumplió su deseo.✉
30Pero aún no habían calmado su apetito, todavía tenían la comida en la boca,✉
31cuando el furor de Dios cayó sobre ellos y mató a los hombres más fuertes. ¡Hizo morir a los mejores hombres de Israel!✉
32A pesar de todo, volvieron a pecar; no creyeron en las maravillas de Dios.✉
33Por eso Dios puso fin a sus vidas como si fueran un suspiro y en medio de un terror espantoso.✉
34Si Dios los hacía morir, entonces lo buscaban; se volvían a él y lo buscaban sin descanso;✉
35entonces se acordaban del Dios altísimo que los protegía y los rescataba.✉
36Pero con su boca y su lengua le decían hermosas mentiras,✉
37pues nunca le fueron sinceros ni fieles a su alianza.✉
38Pero Dios tenía compasión, perdonaba su maldad y no los destruía; muchas veces hizo a un lado el enojo y no se dejó llevar por la furia.✉
39Dios se acordó de que eran simples hombres; de que eran como el viento, que se va y no vuelve.✉
40¡Cuántas veces desobedecieron a Dios y le causaron dolor en el desierto!✉
41Pero volvían a ponerlo a prueba; ¡entristecían al Santo de Israel!✉
42No se acordaron de aquel día cuando Dios, con su poder, los salvó del enemigo;✉
43cuando en los campos de Soan, en Egipto, hizo cosas grandes y asombrosas;✉
44cuando convirtió en sangre los ríos, y los egipcios no pudieron beber de ellos.✉
45Mandó sobre ellos tábanos y ranas, que todo lo devoraban y destruían;✉
46entregó a la langosta las cosechas por las que ellos habían trabajado.✉
47Con granizo y escarcha destruyó sus higueras y sus viñas.✉
48Sus vacas y sus ovejas murieron bajo el granizo y los rayos.✉
49Dios les envió la furia de su enojo: furor, condenación y angustia, como mensajeros de calamidades.✉
50¡Dio rienda suelta a su furor! No les perdonó la vida, sino que los entregó a la muerte;✉
51¡hizo morir en Egipto mismo al primer hijo de toda familia egipcia!✉
52Sacó a Israel como a un rebaño de ovejas; llevó a su pueblo a través del desierto.✉
53Los llevó con paso seguro para que no tuvieran miedo, pero a sus enemigos el mar los cubrió.✉
54Dios trajo a su pueblo a su tierra santa, ¡a las montañas que él mismo conquistó!✉
55Quitó a los paganos de la vista de Israel; repartió la tierra en lotes entre sus tribus, y las hizo vivir en sus campamentos.✉
56Pero ellos pusieron a prueba al Dios altísimo rebelándose contra él y desobedeciendo sus mandatos;✉
57pues, lo mismo que sus padres, lo abandonaron y le fueron infieles; ¡se torcieron igual que un arco falso!✉
58Lo hicieron enojar con sus altares paganos; adorando ídolos, lo provocaron a celos.✉
59Dios se enojó al ver esto, y rechazó por completo a Israel,✉
60y abandonó el santuario de Siló, que era su casa entre los hombres.✉
61Permitió que sus enemigos capturaran el símbolo de su gloria y su poder.✉
62Tan furioso estaba contra su pueblo, que los entregó a la espada del enemigo.✉
63Los muchachos murieron quemados; ¡no hubo canción de bodas para las novias!✉
64Los sacerdotes murieron a filo de espada, y sus viudas no los lloraron.✉
65Pero despertó el Señor, como de un sueño, como guerrero que vuelve en sí del vino,✉
66y derrotó a sus enemigos, y los hizo huir; ¡los cubrió de vergüenza para siempre!✉
67Rechazó además a la casa de José, y no escogió a la tribu de Efraín;✉
68eligió en cambio a la tribu de Judá y a su amado monte Sión.✉
69Construyó un santuario, alto como el cielo, y lo afirmó para siempre, como a la tierra.✉
70Escogió a su siervo David, el que era pastor de ovejas;✉
71lo quitó de andar tras los rebaños, para que cuidara a su pueblo, para que fuera pastor de Israel.✉
72Y David cuidó del pueblo de Dios; los cuidó y los dirigió con mano hábil y corazón sincero.✉