Texto
San Mateo
Capítulo 13
VII. UN SERMÓN EN SIETE PARÁBOLAS
(13.1-52)
La parábola del sembrador
2Como se reunió mucha gente, Jesús subió a una barca y se sentó, mientras la gente se quedaba en la playa.
3Entonces se puso a hablarles de muchas cosas por medio de parábolas. Les dijo: «Un sembrador salió a sembrar.
5Otra parte cayó entre las piedras, donde no había mucha tierra; esa semilla brotó pronto, porque la tierra no era muy honda;
8Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio buena cosecha; algunas espigas dieron cien granos por semilla, otras sesenta granos, y otras treinta.
El porqué de las parábolas
10Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron por qué hablaba a la gente por medio de parábolas.
11Jesús les contestó: «A ustedes, Dios les da a conocer los secretos del reino de los cielos; pero a ellos no.
12Pues al que tiene, se le dará más, y tendrá bastante; pero al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará.
13Por eso les hablo por medio de parábolas; porque ellos miran, pero no ven; escuchan, pero no oyen ni entienden.
14Así, en el caso de ellos se cumple lo que dijo el profeta Isaías: “Por más que escuchen, no entenderán, por más que miren, no verán.
15Pues la mente de este pueblo está entorpecida, tienen tapados los oídos y han cerrado sus ojos, para no ver ni oír, para no entender ni volverse a mí, para que yo no los sane.”
17Les aseguro que muchos profetas y personas justas quisieron ver esto que ustedes ven, y no lo vieron; quisieron oír esto que ustedes oyen, y no lo oyeron.
Jesús explica la parábola del sembrador
19Los que oyen el mensaje del reino y no lo entienden, son como la semilla que cayó en el camino; viene el maligno y les quita el mensaje sembrado en su corazón.
20La semilla que cayó entre las piedras representa a los que oyen el mensaje y lo reciben con gusto,
21pero como no tienen suficiente raíz, no se mantienen firmes; cuando por causa del mensaje sufren pruebas o persecución, fallan.
22La semilla sembrada entre espinos representa a los que oyen el mensaje, pero los negocios de esta vida les preocupan demasiado y el amor por las riquezas los engaña. Todo esto ahoga el mensaje y no lo deja dar fruto en ellos.
23Pero la semilla sembrada en buena tierra representa a los que oyen el mensaje y lo entienden y dan una buena cosecha, como las espigas que dieron cien, sesenta o treinta granos por semilla.»
La parábola de la mala hierba entre el trigo
24Jesús les contó esta otra parábola: «Sucede con el reino de los cielos como con un hombre que sembró buena semilla en su campo;
25pero cuando todos estaban durmiendo, llegó un enemigo, sembró mala hierba entre el trigo y se fue.
27Entonces los trabajadores fueron a decirle al dueño: “Señor, si la semilla que sembró usted en el campo era buena, ¿de dónde ha salido la mala hierba?”
28El dueño les dijo: “Algún enemigo ha hecho esto.” Los trabajadores le preguntaron: “¿Quiere usted que vayamos a arrancar la mala hierba?”
30Lo mejor es dejarlos crecer juntos hasta la cosecha; entonces mandaré a los que han de recogerla que recojan primero la mala hierba y la aten en manojos, para quemarla, y que después guarden el trigo en mi granero.”»
La parábola de la semilla de mostaza
31Jesús también les contó esta parábola: «El reino de los cielos es como una semilla de mostaza que un hombre siembra en su campo.
32Es, por cierto, la más pequeña de todas las semillas; pero cuando crece, se hace más grande que las otras plantas del huerto, y llega a ser como un árbol, tan grande que las aves van y se posan en sus ramas.»
La parábola de la levadura
33También les contó esta parábola: «El reino de los cielos es como la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para hacer fermentar toda la masa.»
Cumplimiento de la Escritura
35Esto fue para que se cumpliera lo que había dicho el profeta: «Hablaré por medio de parábolas; diré cosas que han estado en secreto desde que Dios hizo el mundo.»
Jesús explica la parábola de la mala hierba
36Jesús despidió entonces a la gente y entró en la casa, donde sus discípulos se le acercaron y le pidieron que les explicara la parábola de la mala hierba en el campo.
38y el campo es el mundo. La buena semilla representa a los que son del reino, y la mala hierba representa a los que son del maligno,
39y el enemigo que sembró la mala hierba es el diablo. La cosecha representa el fin del mundo, y los que recogen la cosecha son los ángeles.
40Así como la mala hierba se recoge y se echa al fuego para quemarla, así sucederá también al fin del mundo.
41El Hijo del hombre mandará a sus ángeles a recoger de su reino a todos los que hacen pecar a otros, y a los que practican el mal.
La parábola del tesoro escondido
44»El reino de los cielos es como un tesoro escondido en un terreno. Un hombre encuentra el tesoro, y lo vuelve a esconder allí mismo; lleno de alegría, va y vende todo lo que tiene, y compra ese terreno.
La parábola de la perla de mucho valor
45»Sucede también con el reino de los cielos como con un comerciante que andaba buscando perlas finas;
La parábola de la red
47»Sucede también con el reino de los cielos como con la red que se echa al mar y recoge toda clase de pescado.
48Cuando la red se llena, los pescadores la sacan a la playa, donde se sientan a escoger el pescado; guardan el bueno en canastas y tiran el malo.
49Así también sucederá al fin del mundo: saldrán los ángeles para separar a los malos de los buenos,
Lo nuevo y lo viejo
52Entonces Jesús les dijo: —Cuando un maestro de la ley se instruye acerca del reino de los cielos, se parece al dueño de una casa, que de lo que tiene guardado sabe sacar cosas nuevas y cosas viejas.
VIII. DIVERSOS HECHOS DE JESÚS
(13.53—17.27)
Jesús en Nazaret
54y llegó a su propia tierra, donde comenzó a enseñar en la sinagoga del lugar. La gente, admirada, decía: —¿Dónde aprendió este todo lo que sabe? ¿Cómo puede hacer esos milagros?
55¿No es este el hijo del carpintero, y no es María su madre? ¿No es el hermano de Santiago, José, Simón y Judas,