1Hijo mío, si tratas de servir al Señor, prepárate para la prueba.✉
2Fortalece tu voluntad y sé valiente, para no acobardarte cuando llegue la calamidad.✉
3Aférrate al Señor, y no te apartes de él; así, al final tendrás prosperidad.✉
4Acepta todo lo que te venga, y sé paciente si la vida te trae sufrimientos.✉
5Porque el valor del oro se prueba en el fuego, y el valor de los hombres en el horno del sufrimiento.✉
6Confía en Dios, y él te ayudará; procede rectamente y espera en él.✉
7Ustedes, los que honran al Señor, confíen en su misericordia; no se desvíen del camino recto, para no caer.✉
8Los que honran al Señor, confíen en él, y no quedarán sin recompensa.✉
9Los que honran al Señor, esperen la prosperidad, la felicidad eterna y el amor de Dios.✉
10Fíjense en lo que sucedió en otros tiempos: nadie que confiara en el Señor se vio decepcionado; nadie que lo honrara fielmente se vio abandonado; a todos los que lo invocaron, él los escuchó.✉
11Porque el Señor es tierno y compasivo, perdona los pecados y salva en tiempo de aflicción.✉
12Pero, ¡ay de los corazones cobardes y las manos perezosas! ¡Ay de los pecadores que llevan una vida doble!✉
13¡Ay de los corazones débiles, que no tienen confianza! ¡Dios no los protegerá!✉
14¡Ay de los que no saben soportar con paciencia! ¿Qué harán cuando el Señor los ponga a prueba?✉
15Los que honran al Señor obedecen lo que él ordena; aquellos que le aman hacen lo que él quiere.✉
16Los que honran al Señor tratan de hacer lo que a él le agrada; aquellos que le aman cumplen con gusto su ley.✉
17Los que honran al Señor están siempre dispuestos a humillarse delante de él.✉
18Pongámonos en las manos del Señor, y no en las manos de los hombres; porque el amor de Dios es igual a su grandeza.✉